España es algo que con el tiempo se encoge

Publicar un tema nou   Respondre al tema

Veure tema anterior Veure tema següent Ir abajo

España es algo que con el tiempo se encoge

Missatge por Portalcat el Dg Nov 08, 2009 8:20 pm

...Verás: hace ya tiempo yo escribí (y publiqué en un libro) que España es, sobre todo, una cosa que con el tiempo se encoge. Como les pasa a esas baratas camisetas de propaganda después de varios lavados. Fíjate bien en esto: cuando alguien habla del Estado español hay que pedirle que, como se hace al hablar de un vino, precise la "cosecha". Porque si se trata, por ejemplo, del Estado español "cosecha" de 1583 entonces incluye, entre otros muchos territorios, Portugal, Brasil, las Indias portuguesas, los Paises Bajos, Sicilia, Nápoles, el Milanesado, el Franco Condado, el Rosellón, la Cerdeña, las islas Filipinas, Méjico, Perú y muchas otras partes de América.

Pero si se trata del Estado español "cosecha" de 1699 ya no incluye ni Portugal ni Brasil ni las Indias portuguesas ni los Paises Bajos ni el Rosellón ni la Cerdeña ni el Franco Condado ni Haití ni Jamaica.

Si se trata del Estado español "cosecha" de 1833 ya no figuran en él (¡pérdida descomunal!) ninguna de las extensísimas partes de la América continental que todavía en el artículo 10 de la Constitución española de 1812 (que es precisamente el documento que expresa el primer intento frustrado de construir España como nación unitaria) se enumeraban como partes del territorio español. En ese artículo 10 se dice que son territorio español: "en la América septentrional Nueva España con la Nueva Galicia y península de Yucatán, Guatemala, provincias internas de Oriente, provincias internas de Occidente, las dos Floridas.En la América meridional la Nueva Granada, Venezuela, el Perú, Chile, provincias del Rio de la Plata y todas las islas adyacentes en el mar Pacífico y en el Atlántico". Si traducimos ese texto a la realidad internacional de hoy eso significa que en 1812 eran territorio español y en 1833 ya no Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Méjico y, entre otros, los hoy Estados de U.S.A. California, Oregón, Nuevo Méjico, Nevada, Arizona, Utah, Tejas y Florida.

Si se trata del Estado español "cosecha" de 1899 tampoco incluye ya ni a Cuba ni a Puerto Rico ni a las Filipinas, recién perdidas. Y si se trata, en fin, del Estado español de Juan Carlos I ya no incluye ni a Guinea ni a Fernando Poo ni a Sidi Ifni ni al Sahara que eran territorios españoles que todavía mandaban pintorescos procuradores en Cortes con chilaba al pseudoparlamento del dictador Franco cuando yo estudiaba el bachillerato.

En resumen: es una evidencia que, desde Felipe II hasta ahora, el territorio del Estado español se encoge con el transcurso del tiempo. Hay desde entonces adquisiciones de territorio pero son aún mayores las pérdidas. Esa evidencia es la tragedia que corroe el alma de los nacionalistas españoles. Una tragedia que es a la vez causa y efecto de dos fenómenos:

1ºQue los nacionalistas españoles no saben bien qué es España. Hay una inmensa cantidad de libros, panfletos y folletos publicados sobre los temas de "a qué llamamos España", "España como problema", "España sin problemas", "España como enigma histórico", "la realidad histórica de España", "los españoles ¿cómo llegaron a serlo?". etc. etc. Una grotesca muestra reciente de esa confusión se ha producido cuando algunos de los más furibundos nacionalistas españoles de hoy han cometido en 1992 la pifia de protestar porque entre los fastos del V Centenario no se incluyera la celebración también del V Centenario del nacimiento de España como nación. Sin darse cuenta de que ello equivalía a reconocer, en contra de sus furibundas convicciones, que Navarra no es España, toda vez que en 1492 Navarra todavía no había sido invadida y conquistada por la mezcla de mentiras, fraudes, falsificaciones, violencia y torturas que acabaron con su independencia.


2ºQue los nacionalistas españoles confunden España con el Estado español. Confusión larga y persistente que se solapa con la confusión sobre qué es España e incluso sobre si hay una o varias.

No se si has oído alguna vez un malévolo chiste europeo muy contado durante varios decenios desde 1948 hasta la caída del muro de Berlín. Ese chiste explica que "los franceses quieren tanto a Alemania que prefieren que haya dos". Pues fíjate: tal parece que los españoles querían tanto a España que decían que había varias. Lo decían incluso en sus textos constitucionales. Porque el título II de la Constitución de 1812 trata "Del territorio de las Españas". Y la Constitución de 1837, la de 1845 y las leyes constitucionales de 1857 y 1864 las sanciona y firma Doña Isabel II Reina de las Españas.

Es esa confusión de España con el Estado español la que, unida al paulatino e inexorable encogimiento de su territorio, convierte la Historia de España en la de una larga decadencia y lleva a los españoles a una rara y recurrente obsesión por borrar hasta cuatro siglos de esa Historia. Es un hecho curioso el que los españoles sean los únicos europeos que han considerado deseable amputar los tres o cuatro últimos siglos de su Historia. Giner de los Rios, Ortega y Gasset, Jose Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco (por no citar más que a unos pocos españoles muy conocidos) coincidieron en esa obsesión. Y decenas de millones de españoles (bastantes de ellos vivos aún) tuvieron que aprender en los grotescos textos escolares oficiales franquistas que entre el Glorioso Imperio Español del César Carlos I y el Nuevo Estado de Franco sólo había habido una decadencia que duró casi cuatro siglos. El secretario general del PSOE, Felipe González, ha mostrado hasta qué punto no ha podido librarse de la impregnación de esos textos franquistas al proclamar que desde la época del emperador Carlos nunca España había tenido internacionalmente el prestigio que ahora tiene..

P.D: El libro está disponible de forma gratuita enla siguiente dirección, no pierdas la ocasión de leerlo. :
http://www.santotomas.edu.ar/biblioteca/librosautor.asp?pag=18&id=

Publicado por Emilio
Etiquetas: Españolismo, nacion., nacionalismo


http://subelaguardia.blogspot.com/2008/07/espaa-es-una-cosa-que-con-el-tiempo-se.html

Portalcat
Admin

Nombre de missatges : 3502
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 31
Ubicació : Barçalona

http://portalcatala.forocatalan.com

Tornar a dalt Ir abajo

Re: España es algo que con el tiempo se encoge

Missatge por Portalcat el Dv Des 10, 2010 11:35 am

imperium fail


Portalcat
Admin

Nombre de missatges : 3502
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 31
Ubicació : Barçalona

http://portalcatala.forocatalan.com

Tornar a dalt Ir abajo

Re: España es algo que con el tiempo se encoge

Missatge por Portalcat el Dj Maig 14, 2015 10:45 am

.... ¿per què, aleshores, el problema de l'encaix de Catalunya dins d'Espanya no s'ha resolt després de trenta anys de democràcia i de llibertat, atès que la resta dels pobles europeus ha resolt les seves diferències amb la virtut d'entendre que una altra disputa ens porta a tots cap al desastre definitiu? Més encara: com és que les elits castellano-espanyoles no s'han aturat, i han mirat d'entendre que el món europeu d'ençà el darrer terç del segle XX és un altre?

I la resposta, de nou, la trobem en la història i de com aquesta construeix realitats col·lectives. El problema del famós encaix de Catalunya dins d'Espanya té arrels històriques, però no només respon a com ens hem tractat els uns amb els altres, sinó de com ens hem constituït. Certament, què ens explica, a l'hora d'entendre la vessant política del present, la perspectiva de la nova història mostrada pels estudis d'en Jordi Bilbeny i la resta del nou equip d'investigadors? Des de sempre s'ha sabut que la història, entesa com un flux narratiu, configura una identitat col·lectiva, i en el cas de les identitats nacionals, la història, a través dels seus mites, proveeix de cohesió la comunitat nacional que els forneix.

I és així que podem afirmar que la identitat nacional espanyola, a través d'aquesta nova visió dels nostres fets i gestes que ens han estat manllevats, és una identitat falsa, construïda amb els nostres herois, amb les nostres conquestes, amb les nostres lletres i amb la nostra cultura. Més encara, la identitat col·lectiva dels espanyols s'assembla a la criatura de la novel·la gòtica, la del nou Prometeu, el monstre de Frankenstein. Les elits espanyoles, a través de la força il·legítima i irracional, han estat construint una monstruositat nacional feta dels pedaços del nostre cos esquarterat, escapçat, i esbudellat que ha estat la nostra història, la història dels catalans. La identitat espanyola d'avui no neix d'una naturalitat vital -la castellana-, sinó que és el fruit d'una suplantació. I és per això que la nació espanyola pateix sabent que la catalana, de la qual n'ha tret gairebé tot allò que té de bo, encara viu. Certament, el fet de la nostra existència esdevé insuportable per a la concepció col·lectiva espanyola perquè, en veure'ns bategar, hi reconeix el seu frau. La ràbia de les seves elits cal entendre-la com el dolor existencial del cos col·lectiu que és Espanya.



Imaginem-nos aquesta criatura que és Espanya, vivint en el seu castell, joiosa i feliç de ser el centre d'atenció del seu creador, el qual li repeteix una vegada rere l'altre com d'exquisida és la seva condició. Però des d'una zona del castell, on ella de vegades, i de tant en tant, s'hi ha d'apropar, ha començat a sentir crits i gemecs, uns crits i uns gemecs que no entén i que li semblen que no són d'aquest món. I quan s'apropa a identificar la font d'aquests esglais veu un cos lligat i mutilat, que es queixa perquè encara batega. I quan s'apropa encara més, en mirar el cos incomplet i en mirar-se de nou a si mateixa, sent que les parts del seu cos, que també estan plenes de cicatrius i recosits, no són les seves, sinó que pertanyen a aquest cos que demana clemència. I s'espanta, i la nova realitat que no pot obviar li produeix un dolor existencial insuportable, el qual la força a negar l'evidència; una evidència, tanmateix, que sap que és present. I és així que l'acceptació inicial d'aquesta nova realitat, la del cos fràgil i desprotegit, la faria embogir del tot, a aquesta criatura, i per això el seu primer impuls és intentar de destruir-la, de fer-la fora de la seva vida innocent. Aquest drama, que en cap cas és creació literària, d'una forma o altra ha arribat al pensament espanyol més elaborat. Certament, el gran filòsof espanyol, també sense adonar-se del tot però sabent-ho del cert des de la seva intimitat, ho va deixar escrit en un dels seus textos més coneguts: Del sentimiento trágico de la vida.

La darrera part d'aquesta pel·lícula de terror, que sembla un acudit de mal gust si un creu ser un dels protagonistes, és el que ha estat passant en els darrers trenta anys de democràcia espanyola, i que ens agradi o no, no sembla que hagi d'acabar bé per a un d'aquests protagonistes. La llibertat vigilada ha fet present aquesta tragèdia que neix en la nit dels temps moderns, però que avui, fins i tot, se'ns mostra implícitament a través de la veu dels seus recargolats protagonistes: en la darrera setmana s'ha sentit aquesta frase a banda i banda de l'espectre polític espanyol: "la independencia de Catalunya no significaría sacar Cataluña de España [...] No se puede concebir una España sin Catalunya, sería una realidad radicalmente distinta [...] Cataluña no es una extremidad que se pueda arrancar del tronco [...] Es, históricamente y sociológicamente, además de constitucionalmente, parte nuclear de la propia nación española". Les elits del poder polític espanyol han sabut des de sempre el crim que han estat cometent des de la unió dinàstica dels Reis Catòlics. Ens ho han estat dient amb les mateixes metàfores que han construït per intentar d'entendre's a ells mateixos. La realitat, però, és que el braç que ells veuen com el Principat de Catalunya, més que un territori concret, és una al·legoria dels atributs espoliats de l'ésser més complet que és la històrica nació catalana.

La identitat espanyola que han forjat a sang i foc i, consegüentment, la nació associada que es projecta, és el resultat d'una ment folla i arrogant, una cosa monstruosa que poc té a veure amb els conflictes i els malentesos que hi pugui haver entre dos pobles. La nova perspectiva històrica introduïda per en Jordi Bilbeny no només ens mostra que se'ns ha amagat el nostre passat, sinó que aquesta ocultació és la base a partir de la qual es pot començar a entendre el comportament de la nació espanyola del present, un comportament que respon a una voluntat de destrucció completa, sense matisos i sense treva. I és així que no hi pot haver descans fins al desenllaç final, atès que la qüestió no només respon a elements materials o de convivència, sinó que és de substància, de l'ésser. I és per això que a nivell col·lectiu el conflicte és a vida o mort. No hi ha terme mitjà: només hi haurà un vencedor; només una identitat i una nació, tal i com les coneixem avui, sobreviurà.

I no obstant això, des de posicions catalanes, se'ns imposa una restricció fonamental: el respecte als individus de la nació ara ja clarament enemiga. Espanya és una barreja d'ésser terrorífic i llastimós, i la seva història és una història d'horror. Però malgrat aquesta nova realitat, cal veure els espanyols d'avui com uns iguals a nosaltres i, fins a cert punt, més nobles que nosaltres. L'engany no ha estat només contra nosaltres, sinó, fonamentalment, contra ells: la percepció inequívoca que una part de la teva identitat, la part que t'associa a una col·lectivitat, és un engany monstruós que s'ha emportat per davant milers i milers de morts, i tones i tones de sofriment, no deu ser gens agradable, i segur que és molt difícil d'assumir. Per això, en aquest lluita que ja s'acaba, els grans perdedors per partida doble són ells. I caldrà, per part nostra, grans dosis de control, de comprensió, i de generositat. No pot ser de cap altra manera. Les elits espanyoles que han comès un crim pervers amb nosaltres han fet alguna cosa pitjor amb els seus: no dir-los que són obra del Senyor, sinó la mateixa encarnació col·lectiva de Déu. Si podem mitigar el seu dolor en el mateix instant que els mostrem aquesta nova veritat, estarem fent allò que s'espera de nosaltres, i que és entendre que en les grans decisions no podem escollir entre el bé i el mal, sinó entre el possible i l'impossible.


http://www.inh.cat/articles/La-impossibilitat-existencial

Portalcat
Admin

Nombre de missatges : 3502
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 31
Ubicació : Barçalona

http://portalcatala.forocatalan.com

Tornar a dalt Ir abajo

Re: España es algo que con el tiempo se encoge

Missatge por Contenido patrocinado Hoy a las 12:52 pm


Contenido patrocinado


Tornar a dalt Ir abajo

Veure tema anterior Veure tema següent Tornar a dalt


 
Permisos d'aquest fòrum:
Pots respondre a temes en aquest fòrum